La segunda noche de este proceso entró en mi carro un cocuyo . Al verlo, afuera de mi carro, en absoluta oscuridad, con esos dos focos color intenso verde esmeralda, no podía dejar de contemplarlo, pensado, como siendo tan pequeño y a la vez, alumbrar con tanta intensidad, llevándome a un espacio de no tiempo, en una profunda introspección. Luego, entró a mi carro, dándome una gran alegría de sentir nuestra conexión, ver lo pequeño que era y a la vez, mostrarme su gran luz. Esa misma luz verde (el color de la sanación) que tienen los cocuyos y las luciérnagas, es la misma luz que todos nosotros tenemos también!!!, sólo hay que encontrárla para poder conectarnos con ella.

Cuando salimos del ego , del miedo, del control, de los juicios, podremos aprender la simbología del cocuyo o de la luciérnaga :
Se siempre pequeña, (sin ego), pero alumbra con tu luz, ayudando a todos los seres desde el corazón💚, aprendiendo a escuchar a los demás, con los ojos y no con los oídos!!! (😳🙄🤩) (queriendo decir, cuando escuchas por los oídos, vas encontrar pensamientos de juicio, de ego, si “escuchas”por los 👀 no hay juicio, ya que los ojos, no se hicieron para escuchar si no para observar !!..😉 siendo así, responsable de tus actos y acciones, reconociendo tus propias consecuencias de ellas, se consciente y coherente con una buena comunicación asertiva, transmitiendo desde el amor y no del pensamiento!!!..

Cada individuo tiene su proceso y aprendizaje que son los responsables de sus propias vidas y de sus propias acciones, nadie es quien para juzgar o criticar a ningún ser humano.
Simplemente, el poder estar ahí, para ellos, cuando te necesiten y mandarles, siempre amor incondicional, paciencia y sanacion, en sus procesos individuales.

Luego de esta hermosa Experiencia vivida, de conectar y entender todos estos mensajes; más tarde visualicé dos mundos en paralelo, un mundo superior como espejo del nuestro, conectados por un 8 (el infinito), la diferencia entre ellos y nosotros, es que ellos encontraron su propia luz, que a su vez, se conectan, en una sola luz. Ellos quieren ayudarnos a que hagamos lo mismo, pero primero necesitamos, brillar individualmente, luego entre todos, para así, luego poder conectarnos con ellos formando un gran 8 infinito en conexión, sincronía y vibración.

Es un mundo hermoso con colores muy vívidos, intensos, su comunicación es telepática, no hay ego, solo hay amor, hacer el bien, trabajan en equipo, se ayudan los unos a los otros, allá, no existe el yo soy, allá es: “todos somos uno”!!!

Espero de todo corazón que esta hermosa información pueda darles alguna inspiración para empezar hacer un cambio de conciencia, frecuencia y vibración, dar amor, empezando con nosotros mismos para luego darlo afuera al mundo.!!!Grac Grac, namaste 🙏!!!

Nathalie Akinin

Fotografía de Pepe Soho